Publicada el 8 de junio de 2026 para explicar el modelo antes del torneo. La reescribimos en octubre de 2026 con su rendimiento.
Durante el Mundial 2026, Mundialoop publicó una probabilidad de título para cada selección y un pronóstico para cada partido. Nada de eso fue la corazonada de un comentarista: todo salió de un único modelo estadístico, aplicado siempre igual. Así funcionaba, explicado sin jerga, y así le fue frente a lo que realmente pasó.
Paso 1: ratings Elo para medir la fuerza
Cada selección tenía un rating Elo, un único número que resume su fuerza, tomado del ajedrez. Cuando dos equipos se enfrentaban, la diferencia entre sus ratings se traducía en un resultado esperado: 100 puntos de ventaja marcaban un favorito claro, y dos equipos separados por pocos puntos estaban cerca de una moneda al aire. Los ratings subían con buenos resultados ante rivales fuertes y bajaban con los malos, así que seguían la forma reciente más que la fama. Como el torneo se jugó en Norteamérica, Estados Unidos, Canadá y México recibieron una ventaja moderada de local.
Paso 2: un modelo de Poisson para pasar de fuerza a goles
Saber que un equipo es más fuerte no alcanza: el fútbol se decide por goles, y los goles son pocos y llegan a rachas. La fuerza de cada equipo se convertía en una tasa esperada de goles, y la distribución de Poisson —la herramienta estándar para contar sucesos independientes en un tiempo fijo— daba la probabilidad de cada marcador posible. Así el modelo podía decir que lo más probable era un 1–1 sin dejar de darle peso real a un 2–0 o a un 0–0.
Paso 3: miles de torneos simulados
Para ponerle un número a las chances de título de cada equipo, el modelo jugaba el torneo completo miles de veces: los 104 partidos, con el sorteo real de los 12 grupos, el cálculo de los mejores terceros con los desempates reales, la ronda de 32 y cada ronda hasta la final. La probabilidad de título de un equipo era simplemente la proporción de simulaciones que ganaba. Después de cada resultado real, los ratings se movían y el cuadro se completaba, así que las probabilidades siempre reflejaban el estado más reciente del torneo.
Cómo le fue: los 104 partidos
Evaluamos los pronósticos con el ranked probability score (RPS), la medida habitual para predicciones de victoria, empate y derrota: castiga más un pronóstico seguro y equivocado que uno prudente, y cuanto más bajo, mejor. Sobre el resultado a los 90 minutos de los 104 partidos del Mundial, usando solo probabilidades publicadas antes del inicio, el modelo del torneo sacó 0,1552. Un Elo simple habría sacado 0,1670 en esos mismos partidos, y un Elo construido con todas las selecciones del mundo, 0,1622.
En la revisión que hicimos con 75 partidos jugados (toda la fase de grupos y los tres primeros de dieciseisavos), el resultado que el modelo veía como más probable —victoria de uno, empate o victoria del otro— se dio en 47, y acertó el marcador exacto en 9.
La lección más clara fue sobre las confederaciones. Un Elo tradicional subestima a las selecciones africanas y sobrestima a las de la CONCACAF cuando se cruzan con otras regiones: entre 2019 y 2026, los equipos de la CAF superaron en 0,45 goles por partido la diferencia esperada en duelos entre confederaciones, y los de la CONCACAF quedaron 0,41 por debajo. Un Mundial está lleno de esos cruces. Agregarle al Elo un ajuste por confederación cerró toda la distancia con el modelo del torneo.
Qué cambió después del Mundial
Desde septiembre de 2026, nuestras predicciones de selecciones salen de un modelo más nuevo que combina un rating Elo —ajustado por sede, altitud, viajes y confederación— con un modelo de fuerza basado en goles que se recalcula cada semana. Lo elegimos con una prueba mucho más amplia: 6.964 partidos internacionales entre enero de 2019 y agosto de 2026, cada uno pronosticado sin ver el resultado. Ahí sacó 0,1626, frente a 0,1671 del mejor Elo. En los 104 partidos del Mundial empata con el modelo del torneo (0,1549 contra 0,1552, una diferencia dentro del margen de ruido); su ventaja aparece en el resto del calendario: en canchas neutrales, en cruces entre confederaciones, en la Liga de Naciones y en las copas menores.
Qué significan los números, y qué no
Un 12% de probabilidad de título no dice que un equipo va a fracasar; dice que si el torneo pudiera repetirse muchas veces desde ese momento, ese equipo ganaría más o menos una de cada ocho. Las sorpresas no son fallas del modelo sino los sucesos poco probables que el modelo espera que ocurran a veces: Brasil eliminado por Noruega en octavos, o Paraguay, que pasó como tercero, dejando afuera a Alemania. El modelo tampoco sabe nada de una lesión de última hora, una roja o el clima del día. Sus porcentajes son una base calibrada para discutir, no una bola de cristal.
Cada predicción de Mundialoop es una estimación estadística publicada con fines editoriales y de entretenimiento. No es consejo de apuestas, y no tenemos relación con la FIFA ni con ninguna casa de apuestas.
La comparación completa, con las tablas de calibración, está en nuestra página sobre la precisión del modelo. Para los próximos partidos de selecciones, la página de Predicciones muestra las probabilidades del modelo actual.